lunes, 12 de octubre de 2015

domingos de sopa y té

de la soledad de las noches aprendí 
a comer las sobras 
escondiendo suspiros 
dejo la mirada dormir 
sobre los objetos 
la cuchara atraviesa el líquido 
y cae con peso muerto 
allá en el fondo de la taza 
descansan rostros densos 
esos que alguna vez 
fueron la superficie 

sorbo a sorbo 
veo el reflejo de la luz 
extinguirse 
como si cada cucharada 
fuera un adiós inconcluso 

hubo gente, si hubo 
ya no sé qué hay 
sólo quiero hacer de cuenta 
que las flores aún estallan 
y que en realidad 
la mariposa no muere 
sólo desaparece 
quizás por un rato

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