de la soledad de las noches aprendí
a comer las sobras
escondiendo suspiros
dejo la mirada dormir
sobre los objetos
la cuchara atraviesa el líquido
y cae con peso muerto
allá en el fondo de la taza
descansan rostros densos
esos que alguna vez
fueron la superficie
sorbo a sorbo
veo el reflejo de la luz
extinguirse
como si cada cucharada
fuera un adiós inconcluso
hubo gente, si hubo
ya no sé qué hay
sólo quiero hacer de cuenta
que las flores aún estallan
y que en realidad
la mariposa no muere
sólo desaparece
quizás por un rato
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